El gobernador del Atlántico y presidente de la Región Administrativa y de Planificación del Caribe (RAP Caribe), Eduardo Verano de la Rosa, planteó la creación de una banca de desarrollo regional como instrumento para fortalecer la inversión, la competitividad y la integración económica del Caribe colombiano.
La propuesta fue presentada durante una reunión con la presidenta del Grupo Aval, María Lorena Gutiérrez, empresarios, representantes del sector productivo y académicos en Barranquilla. Verano sostuvo que el principal desafío de la región es pasar de contar con ventajas competitivas a generar valor a partir de ellas, mediante inversiones que produzcan empleo formal, innovación, proveedores regionales y mayor productividad.
El mandatario destacó activos estratégicos como los puertos, aeropuertos, zonas francas, el río Magdalena, los recursos energéticos y la ubicación geográfica del Caribe frente a Norteamérica, Centroamérica y Europa. Sin embargo, advirtió que estos recursos deben dejar de gestionarse como iniciativas aisladas y convertirse en parte de una estrategia regional conjunta.
La propuesta contempla una alianza entre el sector público, la banca y los empresarios, con el acompañamiento de la CAF. También plantea crear una estructuradora regional de proyectos que permita convertir grandes iniciativas en proyectos técnicamente maduros, financiables y ejecutables.
Verano señaló que la seguridad jurídica, física, institucional y energética son condiciones fundamentales para atraer capital. En particular, destacó la necesidad de garantizar energía confiable para impulsar industrias, puertos, aeropuertos, centros de datos y oportunidades asociadas al nearshoring.
La iniciativa propone instalar una mesa de trabajo entre Grupo Aval, CAF y la Región Caribe, con participación empresarial. En un plazo de 90 días se buscaría seleccionar una primera cartera de proyectos, definir mecanismos de financiación y escoger uno o dos proyectos piloto.
El objetivo es consolidar un Caribe integrado hacia 2050, donde Barranquilla, Cartagena y Santa Marta complementen sus capacidades y trabajen conjuntamente como motor del crecimiento económico de Colombia.