El Gobierno Nacional entregó un parte de tranquilidad a los colombianos sobre la expedición de pasaportes, luego de que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca ordenara, mediante una medida cautelar dentro de una Acción Popular, suspender el convenio interadministrativo entre la Cancillería y la Imprenta Nacional.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, explicó que la decisión judicial impide realizar pagos de la Cancillería a la Imprenta Nacional para la adquisición de nuevos pasaportes con Portugal y también restringe la distribución y personalización de estos documentos. Sin embargo, aseguró que la medida no significa una suspensión inmediata del servicio para los ciudadanos.
El canciller Omar Bula confirmó que el país cuenta actualmente con un inventario cercano a 600.000 pasaportes: alrededor de 410.000 disponibles y otros 190.000 que llegarán próximamente. Según el funcionario, esta reserva permite garantizar una cobertura superior a cuatro meses.
Bula señaló que el Gobierno solicitará aclaraciones al Tribunal Administrativo de Cundinamarca, con el propósito de determinar las posibilidades jurídicas y técnicas para mantener la prestación del servicio. También afirmó que se adoptarán las medidas necesarias para evitar que los ciudadanos acudan masivamente a embajadas y gobernaciones ante el temor de un eventual desabastecimiento.
El ministro Lara reiteró que el presidente Abelardo De La Espriella ha pedido mantener la calma y garantizar la continuidad de la expedición de pasaportes. El Gobierno busca aprovechar el margen de tiempo que ofrece el inventario existente para diseñar una respuesta contingente.
Las autoridades insistieron en que no existe un riesgo inmediato de agotamiento de pasaportes y que la prioridad será asegurar que los colombianos puedan acceder al documento sin interrupciones.
La Cancillería y la Imprenta Nacional trabajan en alternativas mientras avanzan las aclaraciones solicitadas al tribunal.