Habitantes de Guamal, Magdalena, alertaron sobre la muerte de peces y otras especies acuáticas en diferentes puntos de la Ciénaga de Tesca y pidieron una intervención urgente de las autoridades para establecer las causas del fenómeno.
Una situación que genera preocupación entre las comunidades de Guamal, Magdalena, fue reportada en las últimas horas en la Ciénaga de Tesca, donde habitantes de la zona advirtieron sobre una mortandad de peces y otras especies acuáticas.
Residentes de sectores como San Antonio y La Ceiba, además de poblaciones cercanas al cuerpo de agua, manifestaron haber encontrado una considerable cantidad de peces muertos en diferentes puntos de la ciénaga.
El hecho encendió las alarmas por el posible impacto que podría estar generando sobre este ecosistema y sobre las comunidades que dependen directa o indirectamente de sus recursos naturales.
Ante la situación, los habitantes solicitaron la presencia de las autoridades ambientales y municipales para realizar una inspección en la zona y determinar las causas de la mortandad.
Hasta el momento no existe una causa oficialmente establecida para explicar la muerte de los peces. Entre los factores que deberán ser analizados se encuentran posibles alteraciones en la calidad del agua, reducción de los niveles de oxígeno, contaminación u otras condiciones ambientales.
Sin embargo, cualquier hipótesis deberá ser confirmada mediante estudios técnicos, análisis del agua y toma de muestras en diferentes puntos de la ciénaga.
Los residentes consideran necesario realizar análisis fisicoquímicos y biológicos del agua, además de una evaluación integral de las condiciones ambientales del ecosistema.
El objetivo es establecer si existe la presencia de algún agente contaminante o una alteración que pueda continuar afectando a los peces y a las demás especies que habitan en la Ciénaga de Tesca.
La comunidad también pidió que la respuesta institucional vaya más allá de la recolección de los animales muertos. Los habitantes consideran fundamental identificar el origen del problema y adoptar medidas que permitan evitar una nueva mortandad.
La preocupación aumenta ante la posibilidad de que el fenómeno pueda afectar a otras especies que dependen de las condiciones naturales de la ciénaga.
Los residentes mantienen la alerta y esperan que las entidades competentes adelanten una inspección cuanto antes para establecer la magnitud de la situación y determinar si existe un riesgo ambiental mayor.
Por ahora, la causa de la mortandad permanece sin establecerse oficialmente. La comunidad espera un pronunciamiento de las autoridades ambientales que permita conocer qué está ocurriendo en este importante ecosistema del Magdalena y cuáles serán las medidas para proteger su fauna y sus recursos naturales.