La nueva película de Resident Evil, dirigida por Zach Cregger y protagonizada por Austin Abrams en el papel de Bryan, incorpora numerosos elementos reconocibles para los seguidores de la popular franquicia de videojuegos. La producción no solo traslada algunas mecánicas características de los juegos a la pantalla, sino que también incluye objetos, personajes, criaturas y situaciones que funcionan como referencias al universo creado por Capcom.
Entre los principales guiños aparecen elementos relacionados con los primeros títulos de la saga y referencias específicas a Resident Evil 2, uno de los videojuegos más representativos de la franquicia.
Durante su recorrido, Bryan encuentra o pasa junto a objetos que los jugadores reconocerán de inmediato. Entre ellos están las latas de First-Aid Spray y las Green Herbs, elementos tradicionales del inventario de los videojuegos y utilizados para recuperar la salud de los personajes.
Otro detalle aparece en una granja, donde el protagonista encuentra una máquina de escribir. El objeto recuerda el antiguo sistema de guardado de los primeros juegos, en los que era necesario utilizar una máquina de escribir junto con un Ink Ribbon para registrar los avances.
La película también presenta una escopeta instalada sobre una chimenea, cuyo diseño recuerda al arma del primer Resident Evil, lanzado en 1996. Incluso los cartuchos que aparecen junto a ella mantienen similitudes con los diseños utilizados en los videojuegos.
Las conexiones con Resident Evil 2 aparecen en diferentes momentos. Una de ellas se encuentra en una puerta bloqueada mediante una cerradura con forma de diamante, situación que remite a las puertas y llaves identificadas con este símbolo en el videojuego.
También aparece un policía llamado J. Wilson, cuyo nombre podría relacionarse con Joseph Wilson, personaje de Resident Evil: Outbreak. Sin embargo, esta conexión no ha sido confirmada de manera explícita.
Otro posible guiño está relacionado con un oso de peluche que aparece en una camioneta. El elemento puede recordar al llavero de oso asociado con Ada Wong y Leon en Resident Evil 2.
Una de las referencias más directas ocurre con Paul, personaje interpretado por Paul Walter Hauser, quien revela trabajar para Umbrella, la corporación farmacéutica y biotecnológica fundamental en la mitología de Resident Evil.
La película también incluye una rueda de válvula en las alcantarillas, similar a las manivelas utilizadas en distintos juegos para activar mecanismos y abrir accesos.
Uno de los principales guiños llega con la transformación de Bryan. Después de ser mordido, el personaje comienza a convertirse en una criatura de gran tamaño, con una mano provista de garras y un ojo sobre uno de sus hombros. Su apariencia presenta similitudes con las mutaciones de William Birkin en Resident Evil 2 tras su exposición al G-Virus.
Además de los objetos y personajes, la producción incorpora mecánicas reconocibles de los videojuegos. Bryan comienza con una pistola y un cuchillo, administra munición y posteriormente consigue armas como una escopeta y una ametralladora.
Cregger también recrea visualmente una de las características más recordadas de los primeros títulos: las puertas que se abren lentamente y funcionan como transición entre escenarios.
De esta manera, Resident Evil busca conectar su nueva historia con la identidad visual y jugable de la franquicia, mediante referencias destinadas especialmente a los seguidores de los videojuegos.