Turismo en Atlántico atraviesa una transformación que busca ampliar la llegada de visitantes y distribuir el impacto económico hacia los municipios del departamento. Según el balance presentado por la Gobernación, el territorio pasó de recibir entre 600.000 y 700.000 viajeros anuales, principalmente por negocios y eventos, a registrar cerca de dos millones de visitantes al año.
El crecimiento está acompañado por inversiones públicas superiores a $500.000 millones, recuperación de espacios turísticos, nuevas conexiones aéreas y una estrategia que busca complementar la oferta de Barranquilla con experiencias de playa, gastronomía, cultura, naturaleza y deportes náuticos.
El subsecretario de Turismo del Atlántico, Jaime Alfaro, destacó que esta transformación ha sido resultado del trabajo de diferentes administraciones, empresarios y prestadores de servicios.
Entre los proyectos desarrollados sobresalen las obras realizadas en Puerto Colombia, donde se encuentran el Muelle 1888, la recuperación de un tramo del antiguo muelle y la Plaza de los Inmigrantes. A esta infraestructura se sumará el Mercado Sazón Atlántico, que está próximo a entrar en funcionamiento.
También se han adelantado intervenciones en sectores como Miramar, Country Sabanilla y Salinas del Rey, junto con infraestructura destinada al turismo de naturaleza y las actividades náuticas.
El gobernador Eduardo Verano señaló que el propósito es que el crecimiento turístico se traduzca en oportunidades para emprendedores, artesanos, operadores y comunidades.
La expansión del turismo en Atlántico también está relacionada con el fortalecimiento de la conectividad aérea. Durante 2026 comenzó a operar una ruta diaria de Avianca entre Barranquilla y Fort Lauderdale, mientras Wingo incorporó conexiones con Bucaramanga y Aruba.
Por su parte, Satena amplió enlaces regionales hacia destinos como Riohacha, Montería y Aguachica, según el balance de la Gobernación.
Las autoridades consideran que estas conexiones consolidan a Barranquilla como puerta de entrada al Caribe y generan posibilidades para que los viajeros extiendan sus recorridos hacia otros municipios.
Aunque las cifras muestran un crecimiento en la llegada de viajeros, la Gobernación reconoce que buena parte del flujo continúa concentrado en Barranquilla. Por eso, uno de los principales desafíos es aumentar la permanencia de los turistas y promover visitas a otros territorios.
Entre las iniciativas se encuentran la Ruta 23, enfocada en gastronomía y artesanías, y la Ruta de los Festivales, además de experiencias relacionadas con cultura, naturaleza, tradición y deportes náuticos.
Municipios como Usiacurí, Galapa, Piojó y Puerto Colombia hacen parte de esta estrategia bajo la marca “Visit Atlántico, el Corazón del Caribe”.
El departamento también destaca atractivos como Salinas del Rey, con certificación Bandera Azul, y Punta Astilleros, incluida en 2024 entre las mejores playas rurales del mundo, según el balance departamental.
La siguiente etapa del turismo en Atlántico estará enfocada en consolidar las inversiones, mejorar la calidad de los servicios y desconcentrar el flujo de visitantes para que más municipios y comunidades participen de las oportunidades económicas generadas por esta actividad.