Ataques rusos en Kiev y su región dejaron muertos y heridos durante la madrugada, mientras Ucrania reportó drones y misiles interceptados.
Ataques rusos en Kiev y su región dejaron víctimas mortales y heridos durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, en una nueva ofensiva aérea que también provocó daños en viviendas, almacenes, vehículos e infraestructura. Las autoridades ucranianas reportaron que la región de Kiev fue uno de los principales objetivos de la operación.
La Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó 188 drones y varios tipos de misiles durante la ofensiva. Según el balance publicado, las defensas ucranianas destruyeron o neutralizaron 160 objetivos aéreos, entre ellos cinco misiles y 155 drones.
En la capital, el alcalde Vitali Klitschko informó sobre incendios en viviendas particulares, una tienda y un almacén, además de personas heridas. En la región de Kiev, el gobernador Tymur Tkachenko señaló que un ataque con misiles y drones causó la muerte de un niño y dejó tres personas heridas.
Los ataques también afectaron viviendas, depósitos, vehículos e infraestructura. Las autoridades pidieron a la población permanecer en los refugios mientras continuaban las alertas aéreas.
El ataque se produjo después de varios días de intensificación de las ofensivas aéreas contra la capital. Reportes recientes señalan un incremento en la frecuencia de los ataques con drones, incluidos modelos de propulsión a reacción, que han complicado las labores de defensa aérea.
De acuerdo con la Fuerza Aérea ucraniana, la ofensiva comenzó durante la tarde del 29 de septiembre y continuó durante la madrugada del 30. Los sistemas empleados por Rusia incluyeron drones Shahed, Gerbera y otros aparatos, además de misiles Iskander-M, S-400, Zirkón y Óniks.
La principal zona de concentración de los ataques fue la región de Kiev, donde se registraron impactos en 18 puntos, según el reporte militar ucraniano.
Rumania y Polonia también activaron medidas de vigilancia aérea ante la nueva ofensiva, debido a su proximidad con la zona de conflicto y su pertenencia a la OTAN.
La nueva ola de ataques se produjo mientras Naciones Unidas expresaba preocupación por el aumento de las víctimas civiles en Ucrania. El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, informó que António Guterres estaba alarmado por la magnitud de los ataques contra Kiev y otras ciudades ucranianas.
Guterres reclamó un alto el fuego inmediato, completo e incondicional y pidió impulsar nuevamente los esfuerzos diplomáticos para avanzar hacia una solución al conflicto.
La ONU también condenó los ataques contra civiles e infraestructura civil, independientemente del lugar donde ocurran, y expresó preocupación por el incremento de víctimas derivado de ataques ucranianos en territorio ruso.
En paralelo, el canciller alemán Friedrich Merz afirmó que Europa puede mantener su respaldo a Ucrania durante un periodo prolongado si Rusia no acepta negociaciones serias.
Sus declaraciones se produjeron después del encuentro celebrado en Nueva York entre los ministros de Exteriores de Alemania y Rusia, Johann Wadephul y Serguéi Lavrov, respectivamente. Fue el primer encuentro presencial entre los jefes de la diplomacia de ambos países desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022.
Merz sostuvo que la reacción posterior de Moscú demostraba, según su valoración, que Rusia no estaría interesada actualmente en conversaciones serias. Rusia, por su parte, ha acusado a Europa de obstaculizar los esfuerzos para resolver el conflicto y mantiene que alcanzará sus objetivos militares.
Mientras continúan los ataques y las operaciones militares de ambos bandos, las negociaciones para poner fin a la guerra permanecen estancadas, mientras Naciones Unidas insiste en la necesidad de detener la escalada y retomar la vía diplomática.