Digger, la película de Tom Cruise y Alejandro González Iñárritu, tuvo un estreno débil con 20 millones de dólares globales y enfrenta fuertes pérdidas.
Digger tuvo un decepcionante estreno en las salas de cine de América del Norte al recaudar apenas 8 millones de dólares durante su primer fin de semana. La película protagonizada por Tom Cruise y dirigida por Alejandro González Iñárritu sumó otros 12 millones de dólares en mercados internacionales, para alcanzar una recaudación global de solo 20 millones de dólares.
El resultado representa un duro golpe para Warner Bros., especialmente por el elevado costo de producción de la cinta, estimado entre 160 y 180 millones de dólares. A esta cifra se suman cerca de 100 millones de dólares destinados a la campaña de marketing internacional.
La película, en la que Cruise interpreta a un magnate petrolero enfrentado a un desastre ecológico, llegó a 3.321 salas de América del Norte. Sin embargo, su desempeño quedó muy por debajo de las expectativas del estudio, que había proyectado una apertura de entre 18 y 20 millones de dólares.
Analistas de la industria consideran que Digger habría necesitado cerca de 40 millones de dólares durante su primer fin de semana para comenzar a justificar una inversión de semejante magnitud.
El resultado de Digger se convirtió en el estreno más bajo de Tom Cruise en 19 años. La película quedó por debajo de Leones por corderos, que en 2007 debutó con 6,7 millones de dólares, aunque aquella producción contó con un presupuesto considerablemente inferior.
La recepción del público tampoco favoreció al largometraje. La cinta obtuvo una calificación C+ en CinemaScore y registró una aprobación del 51 % en Rotten Tomatoes.
El desempeño fue especialmente llamativo porque las primeras proyecciones de seguimiento habían anticipado una apertura cercana a los 30 millones de dólares. Sin embargo, el interés del público cayó durante los días previos al lanzamiento.
Cruise defendió el proyecto en sus redes sociales y manifestó que continuaba orgulloso del trabajo realizado. Warner Bros., por su parte, intentó convertir las críticas en parte de su estrategia promocional.
El punto de equilibrio de Digger se calcula entre 300 y 350 millones de dólares a nivel mundial, según las estimaciones citadas en la información. Con apenas 20 millones recaudados en su primer fin de semana, el panorama financiero resulta complicado.
Analistas proyectan pérdidas teatrales que podrían ubicarse entre 150 y 200 millones de dólares. La situación también se presenta en un momento relevante para Warner Bros., debido a la prevista fusión con Paramount y a la salida de los copresidentes Mike De Luca y Pam Abdy.
Mientras Digger tuvo dificultades para atraer espectadores, Verity, adaptación de la novela de Colleen Hoover, encabezó la taquilla norteamericana con 32,6 millones de dólares en 3.510 salas.
La producción de Amazon MGM Studios, protagonizada por Anne Hathaway, Dakota Johnson y Josh Hartnett, tuvo un presupuesto cercano a 40 millones de dólares y acumuló 62,5 millones de dólares a nivel mundial.
En segundo lugar quedó Resident Evil, que recaudó 12,5 millones de dólares en su tercer fin de semana y alcanzó 124,8 millones en América del Norte y 215 millones globalmente.
El contraste deja a Digger como uno de los grandes tropiezos de taquilla de 2026, pese a contar con una estrella de alcance mundial como Tom Cruise y con un director reconocido internacionalmente.