El Fondo Milagro inició operaciones con recursos cercanos a $1 billón para atender a las comunidades afectadas por el terremoto del 10 de agosto y financiar la reconstrucción.
Fondo Milagro inició formalmente su operación como mecanismo del Gobierno del presidente Abelardo De la Espriella para centralizar y ejecutar los recursos destinados a la atención de las comunidades afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto y financiar las obras de reconstrucción.
El Ministerio de Hacienda oficializó mediante contratación directa el acuerdo con Fiducoldex, entidad que tendrá a su cargo la operación fiduciaria del fondo. El contrato establece una duración indeterminada y contempla un pago mensual equivalente a 142 salarios mínimos, que representan cerca de $248,6 millones.
Aunque Fiducoldex será responsable de la operación fiduciaria, el esquema definido por el Gobierno establece que los recursos del Fondo Milagro serán administrados desde el Ministerio de Hacienda. De esta manera, la estructura mantiene en manos del Ejecutivo las principales decisiones relacionadas con la planeación y ejecución de los recursos.
La administración estará a cargo del gerente designado por el presidente, Jaime Uribe, quien contará con una Unidad de Gestión para apoyar la estructuración, planeación y ejecución de los proyectos destinados a la reconstrucción de las zonas afectadas.
La puesta en marcha del Fondo Milagro estuvo acompañada de una modificación del Presupuesto General de la Nación. Mediante el Decreto 1488, el Gobierno adicionó $624.656 millones al presupuesto de 2026, destinados a financiar las primeras acciones contempladas dentro del proceso de reconstrucción.
Con esta incorporación presupuestal, el fondo quedó formalmente constituido y contará inicialmente con recursos cercanos a $1 billón, de acuerdo con lo anunciado por el Ejecutivo.
El objetivo es concentrar en una estructura única los recursos y procedimientos relacionados con la recuperación de las comunidades afectadas por el terremoto. El Gobierno busca que el mecanismo facilite la identificación de necesidades, la financiación de proyectos y el seguimiento de las obras.
La Unidad de Gestión tendrá un papel central dentro de este proceso. Entre sus responsabilidades estarán la selección de proveedores, el seguimiento a los contratos y proyectos, además de la supervisión y validación de los desembolsos.
Este esquema pretende establecer una ruta de ejecución que permita avanzar de manera coordinada en las diferentes obras necesarias para la recuperación de las zonas afectadas.
Uno de los aspectos establecidos en el contrato corresponde a la remuneración de Fiducoldex por la operación fiduciaria del patrimonio autónomo.
La entidad recibirá cada mes el equivalente a 142 salarios mínimos, cifra que actualmente representa aproximadamente $248,6 millones. El pago estará vigente durante la duración del contrato, que fue establecido sin un plazo determinado.
La contratación directa establece así las condiciones para que Fiducoldex participe en la administración fiduciaria del mecanismo, mientras que el Ministerio de Hacienda conserva la administración de los recursos y la estructura gubernamental mantiene las decisiones relacionadas con la ejecución del fondo.
El modelo contempla, por tanto, la intervención de diferentes actores con funciones específicas dentro del proceso. La fiduciaria estará encargada de las tareas propias de su operación, mientras la gerencia y la Unidad de Gestión asumirán responsabilidades relacionadas con la estructuración y seguimiento de las obras.
Con la formalización del contrato y la incorporación de nuevos recursos al presupuesto nacional, el Fondo Milagro entra en su etapa operativa. El siguiente paso será definir los proyectos que recibirán financiación y establecer las prioridades para atender las necesidades de las comunidades damnificadas.
La ejecución de los recursos será uno de los principales desafíos del mecanismo. El Gobierno deberá garantizar que los procesos de contratación, selección de proveedores y desembolso cuenten con controles adecuados y permitan verificar el avance de las obras.
El seguimiento también será determinante para establecer que los recursos destinados a la reconstrucción sean utilizados de acuerdo con los objetivos definidos por el Ejecutivo y que los proyectos respondan a las necesidades de las zonas afectadas.
La creación del Fondo Milagro representa así el paso de la fase de diseño a una etapa de ejecución del plan nacional de reconstrucción. Con una asignación inicial cercana a $1 billón y una estructura que involucra al Ministerio de Hacienda, Fiducoldex, la gerencia y la Unidad de Gestión, el Gobierno busca concentrar la respuesta financiera frente a las consecuencias del terremoto del 10 de agosto.
El desarrollo de las obras, la transparencia en la contratación y la llegada efectiva de los recursos a las comunidades serán ahora los principales puntos de atención durante la implementación del fondo.