Ben Affleck defiende a Digger y cuestiona las críticas contra la película protagonizada por Tom Cruise, que enfrenta un complicado estreno comercial y opiniones divididas entre la crítica especializada y el público. El actor estadounidense considera que celebrar las pérdidas económicas de una producción sin valorar su propuesta artística puede perjudicar la creatividad y favorecer películas cada vez más convencionales en Hollywood.
Durante una entrevista en el pódcast Happy Sad Confused, conducido por Josh Horowitz, Affleck comparó las reacciones negativas contra la cinta con el acoso escolar. Según el intérprete, algunas personas se han sumado a las burlas sin siquiera haber visto la película, convirtiendo sus resultados financieros en motivo de celebración.
“Todo el mundo quiere celebrar este fracaso como si fuera lo más emocionante que ha pasado”, manifestó Affleck al referirse a la recepción de Digger.
El actor reconoció que la producción representa una apuesta ambiciosa, desarrollada por profesionales talentosos, y advirtió sobre las consecuencias de castigar las propuestas que se atreven a experimentar. A su juicio, si la industria cinematográfica penaliza sistemáticamente los proyectos arriesgados, terminará ofreciendo películas homogéneas, con menos espacio para la innovación.
“No puedes hacer algo interesante sin apostar fuerte. Y eso significa que, a veces, vas a quedar mal”, afirmó.
La película está dirigida por el mexicano Alejandro G. Iñárritu, ganador del Óscar por Birdman y El renacido. Tom Cruise interpreta a Digger Rockwell, un magnate petrolero que debe afrontar una catástrofe mundial después de que una falla en una plataforma de extracción ubicada en la Antártida desencadena una amenaza que pone en peligro a Europa.
La producción utiliza la sátira para abordar asuntos como la crisis climática, el poder económico y la responsabilidad de las grandes élites frente a las consecuencias de sus decisiones.
Sin embargo, su propuesta no ha conseguido atraer suficientes espectadores a las salas. Según las cifras citadas por IGN, la película debutó el 2 de octubre con ingresos de 8 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, además de 12 millones en los mercados internacionales durante su primer fin de semana.
Después de dos fines de semana en cartelera, la recaudación mundial alcanzaba los 35,3 millones de dólares. El resultado contrasta con un presupuesto de producción superior a los 160 millones de dólares y una campaña de marketing que habría costado otros 100 millones.
De acuerdo con estimaciones publicadas por Variety, Digger necesitaría recaudar aproximadamente 350 millones de dólares en taquilla para alcanzar el punto de equilibrio. Las proyecciones citadas calculan posibles pérdidas cercanas a los 245 millones de dólares para Warner Bros., lo que convertiría al largometraje en uno de los tropiezos comerciales más importantes de Hollywood.
Affleck no es la única figura que ha defendido la película. Anne Hathaway le otorgó una calificación de 10 sobre 10 en Letterboxd y destacó su carácter inteligente, psicodélico, provocador y ambicioso.
Jane Fonda también elogió el riesgo interpretativo asumido por Cruise y la manera poco convencional en que la cinta aborda la crisis climática. Por su parte, Guillermo del Toro expresó su respaldo al arte por encima de los resultados económicos con un mensaje publicado en X: “Amen el arte. Que se jodan las cifras”.
El músico Neil Young también manifestó su admiración y describió la producción como la mejor película que había visto.
En cuanto a la recepción, Digger registraba un 53 % de aprobación de la crítica en Rotten Tomatoes, frente a un 74 % de valoraciones positivas del público, según los datos citados por IGN.
El debate reabre una discusión sobre los límites comerciales del cine de autor y la libertad creativa en Hollywood. Mientras la taquilla plantea un panorama desfavorable para la película de Cruise, sus defensores sostienen que el valor de una obra no debería medirse exclusivamente por sus ingresos.