Estados Unidos ataca objetivos iraníes

Los ataques de Estados Unidos a Irán aumentaron la tensión en Medio Oriente este martes, luego de que fuerzas estadounidenses realizaran operaciones militares limitadas contra objetivos iraníes en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz. La ofensiva coincidió con reportes de cinco explosiones consecutivas en la isla de Qeshm, según medios estatales iraníes, mientras Washington describió las acciones como operaciones defensivas y descartó que representaran el regreso a una guerra de gran escala.

La información fue divulgada inicialmente por The Wall Street Journal y posteriormente recogida por medios como CNN, Fox News y The New York Times, que citaron a funcionarios estadounidenses bajo condición de anonimato.

De acuerdo con estas versiones, los ataques estuvieron dirigidos contra instalaciones y sistemas militares iraníes que representaban una amenaza para las fuerzas estadounidenses desplegadas en el estrecho de Ormuz.

Un funcionario estadounidense citado por Reuters aseguró que las operaciones fueron limitadas y que no constituían una reanudación de las acciones de combate a gran escala. Por su parte, otra fuente consultada por Associated Press señaló que los objetivos eran instalaciones utilizadas por personal iraní que habría empleado misiles tierra-aire contra aeronaves estadounidenses.

Entre los blancos mencionados se encontraría un sistema de lanzamiento de misiles perteneciente a la Guardia Revolucionaria iraní, ubicado en la isla de Qeshm.

Explosiones en la isla de Qeshm

Mientras Washington informaba sobre las operaciones militares, medios estatales iraníes reportaron cinco explosiones en rápida sucesión en la isla de Qeshm, situada frente a la costa sur de Irán.

La agencia IRNA informó que algunos residentes observaron dos aeronaves sobrevolando el territorio antes de escuchar las detonaciones. Sin embargo, inicialmente no estableció las causas de las explosiones.

Otros reportes mencionaron incidentes similares en la isla de Hengam y en Bandar Abbas, mientras que la agencia Fars informó sobre fuertes estruendos en Bandar Lengeh.

Hasta el momento de los primeros reportes, no se habían confirmado víctimas mortales ni personas heridas como consecuencia de estos acontecimientos.

Reuters también difundió imágenes de un testigo en las que se observaban destellos luminosos seguidos de fuertes explosiones detrás de varias edificaciones en Qeshm. La agencia indicó que verificó la ubicación mediante la comparación de elementos arquitectónicos con imágenes de archivo y registros satelitales.

Por otra parte, la Guardia Revolucionaria aseguró que derribó dos drones estadounidenses de reconocimiento al sur de Qeshm y destruyó una aeronave MQ-9. Washington no había confirmado esta versión.

Irán advierte sobre nuevas represalias

Los acontecimientos provocaron nuevas declaraciones de autoridades iraníes, que advirtieron sobre las consecuencias de una eventual intensificación de las operaciones militares estadounidenses.

El presidente del Parlamento iraní y principal negociador con Washington, Mohammad Bagher Qalibaf, aseguró que Teherán había entregado una respuesta que calificó como firme y racional frente a las comunicaciones con Estados Unidos.

El dirigente afirmó que la responsabilidad de evitar una nueva escalada estaba ahora en manos de Washington. También advirtió que las fuerzas armadas iraníes se encontraban en un elevado nivel de preparación defensiva.

Qalibaf sostuvo que cualquier nuevo error estratégico estadounidense podría abrir un escenario militar diferente, aunque no precisó si sus declaraciones estaban relacionadas directamente con los ataques registrados en Qeshm.

Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, señaló que las negociaciones indirectas con Estados Unidos continuaban siendo intensas debido a la sensibilidad y gravedad de la situación.

El estrecho de Ormuz, punto estratégico

La isla de Qeshm tiene una importancia geográfica y militar considerable. Con aproximadamente 1.491 kilómetros cuadrados, es la mayor isla del golfo Pérsico y se encuentra junto al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio internacional de petróleo.

Antes de la guerra, por este corredor transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo. Por esa razón, cualquier interrupción de la navegación representa un riesgo para los mercados energéticos y la economía internacional.

La zona también alberga instalaciones navales y baterías costeras de misiles vinculadas a la Guardia Revolucionaria iraní.

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 con una ofensiva militar de gran magnitud. Desde entonces, las tensiones han afectado la seguridad regional y el tránsito marítimo, mientras miles de soldados estadounidenses mantienen un bloqueo naval a los puertos iraníes.

Además, Washington ha dispuesto el desplazamiento de otro portaaviones y miles de efectivos hacia Medio Oriente, una movilización que aumenta la atención internacional sobre los próximos movimientos militares.

Negociaciones continúan pese a los ataques

Las operaciones estadounidenses se produjeron mientras ambos países mantenían conversaciones indirectas mediante intermediarios internacionales.

El presidente Donald Trump había manifestado previamente que Irán estaba interesado en alcanzar un acuerdo y que existían posibilidades de avanzar hacia una solución negociada.

El vicepresidente JD Vance también había expresado optimismo sobre las conversaciones, al señalar que Washington consideraba que se habían conseguido algunos avances.

Sin embargo, un funcionario iraní consultado por Reuters sostuvo que las posiciones de ambos gobiernos todavía estaban lejos de permitir un acuerdo definitivo. Teherán mantiene su rechazo a lo que considera exigencias excesivas de Estados Unidos.

Entre las condiciones planteadas por Irán para reabrir el estrecho de Ormuz figuran el levantamiento del bloqueo naval, el alivio de las sanciones petroleras y un alto el fuego que también contemple la situación de Líbano.

Mediadores regionales trabajan en una posible fórmula que permita detener los ataques iraníes en el estrecho a cambio de que Washington levante las restricciones marítimas. Según fuentes citadas por Associated Press, podrían desarrollarse nuevos contactos durante la semana.

Petróleo vuelve a subir por la tensión

Los ataques de Estados Unidos a Irán también tuvieron repercusiones inmediatas en los mercados energéticos. Después de que el petróleo registrara una caída superior al 7 % en una jornada anterior, impulsada por las expectativas de un acuerdo, los precios volvieron a subir tras conocerse las explosiones en Qeshm.

Según las cotizaciones reportadas por Reuters a las 07:44 GMT, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) avanzaba 1,60 dólares, equivalente al 1,66 %, hasta ubicarse en 98,06 dólares por barril.

Por su parte, el Brent registraba un incremento de 1,84 dólares, correspondiente al 1,76 %, para alcanzar los 106,61 dólares.

La evolución de los precios dependerá en buena medida de la continuidad de las operaciones militares, las condiciones de navegación por Ormuz y las posibilidades de alcanzar un entendimiento diplomático.

Mientras Washington y Teherán mantienen sus diferencias, la comunidad internacional sigue atenta a los acontecimientos en Medio Oriente, donde una nueva escalada podría tener consecuencias sobre la seguridad regional y el abastecimiento energético mundial.

🎧 Escoge tu emisora
EN VIVO