Por: Redacción

Este domingo pascual, el papa Francisco hizo un llamado a silenciar las armas durante su discurso tradicional, calificando el domingo de ‘escandaloso’ ya que los conflictos armados no cesan y los arsenales militares se refuerzan. Todo esto, en medio de una pandemia que aún continúa su curso y que ha debido dejar grandes lecciones a la humanidad, “hay demasiadas guerras y demasiada violencia en el mundo”, dijo.

Además, antes de la bendición Urbi et Orbi (a la ciudad y al mundo), el sacerdote se refirió a los más vulnerables, a los enfermos de covid-19, a los migrantes y a las personas que debido a la contingencia pre[1]sentada desde el pasado año viven en condiciones precarias.

 También hizo un llamado a la comunidad internacional para superar los retrasos en la distribución de las vacunas para el Covid-19 y garantizar que los suministros lleguen a los países más pobres.

En su duro mensaje, el sacerdote de la iglesia católica enumeró algunos de los conflictos más devastadores en el mundo, como los de Siria, Yemen y Libia, lamentando profundamente que persista la guerra durante la pandemia.

El discurso se dio una hora después de que se llevara acabo la celebración de la Misa de Pascua en la Basílica de San Pedro, en compañía de unos 200 fieles en los bancos esperando su regreso, siguiendo todos los protocolos de seguridad.

Generalmente, los anuncios sobre asuntos mundiales se realizan desde el balcón central de la Basílica, pero esta seria la segunda vez consecutiva que se leyera desde el interior de esta con el fin de evitar aglomeraciones.

“Oramos para que esas restricciones, así como todas las restricciones a la libertad de culto y religión en todo el mundo, puedan ser levantadas y que todos puedan orar y alabar a Dios libremente”, agregó.

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